CAPÍTULO 12. EL PARTO LA BURRA PARTE ONE

Echando la vista atrás, creo que tuve un buen parto, no fue el que yo quería ni idealmente imaginaba y si hay una palabra que lo defina es: laarrrrgo pero creo que fue bueno al fin y al cabo porque dentro de las circunstancias fui consultada, respetada y tratada con mucha cercanía y cariño. Quizá sea verdad eso de que las recién paridas olvidamos ipsofacto el duro trabajo   gracias a la eficiencia de la hormona oxitocina porque in situ estaba hasta los cojones pero una vez echada a este mundo la Cachorrilla me pareció un paseo que podría repetir sin problema.

 

Madrugada del 6 al 7 de Enero. 2:15 de la mañana. Me levanto a hacer pis como viene siendo habitual. Termino la faena y me dispongo a regresar a la cama pero aunque para mi la vejiga esté evacuada mi cuerpo sigue echando agua….uhmmm….sospechoso. Mis sospechas se van aclarando cuando el goteo se transforma en un chorrazo incesante de líquido. Confirmado, he roto aguas. Como el suelo de mi baño es blanco compruebo enseguida que éstas son claras así que no hay que estresarse ni alarmarse. Aún faltarán muchas horas para ver a Cachorra, unas doce pienso yo (ingenua). Limpio el desaguisado y me visto. Reviso que llevo todo en las maletas del hospital y una vez hecho todo esto despierto a PapáLobo que ronca plácidamente. Se pega un susto de cojones (como siempre que le despierto de madrugada) “¿qué pasa?” me dice “he roto aguas, Cachorra is coming” y una sonrisa le quita el sueño de golpe. Se levanta, se viste, se toma un cafelico, se fuma un cigarrito y nos vamos para el hospi. Una vez allí nos dicen que la noche está siendo excepcionalmente tranquila y que somos los únicos que hay en urgencias “ah pues mira atención exclusiva pensamos”. Una vez en obstetricia lo primero es lo primero: monitores. No estoy de parto ni por asomo, ni una tímida y mísera contracción. NADA. Yo tan pancha. Tras media hora llega una matrona que me informa amablemente que me van a hacer una pre-inducción del parto con prostaglandina ¿¿??? ¿¿what??? Asombrada y ojiplática le pregunto que por qué me van a inducir a lo que me contesta “porque has roto la bolsa” “estooo ya, pero igual podemos esperar a que mi cuerpo se ponga de parto sólo ¿no? Al menos un ratico vaya no veo yo la urgencia inmediata” la descoloco un poco ya que venía ella muy dispuesta con sus protaglandinas y me dice “vale a ver qué opina la ginecóloga”. La ginecóloga da su OK (supongo que habría leído mi plan de parto en el que señalo no se me induzca a no ser que sea absolutamente necesario) esperaremos 12 horas a ver si me pongo de parto, si no oxitocina al canto. Y así transcurrieron nuestras primeras 12 horas allí, conociendo distintos turnos de matronas y enfermeras y esperando que en mi body pasara algo…pero nada.

la foto
PapáLobo empatizando

 

Doy botes en la pelota de pilates, me paseo, bailo pero ni de coña…el plazo llega a su fin y mis esperanzas de un parto natural se desvanecen. 15 horas del miércoles 7 de enero, comienza la inducción, no si antes ofrecerme un tentempié pues llevo muchas horas sin comer y lo que te rondaré morena. La oxitocina empieza a correr por mis venas pero nada de nada, así que al poco me cuadruplican la dosis…woow ahora sí, las contracciones hacen acto de presencia y de qué manera. Por suerte PapáLobo y yo íbamos muy preparados, ponemos nuestra playlist de Snatam Kaur, la lamparita con luz tenue, y yo sentada en la pelota respirando como buenamente podía. Como solicité en mi plan de parto  me traen un monitor telemétrico para poder moverme y no tener que pasar toda la dilatación tumbada. Las contracciones me dan de riñones y el dolor es casi insoportable. Estar sentada en la pelota haciendo círculos es lo único que me…consuela…porque aliviarme no me aliviaba nada. Así pasamos 7 horas muy putas, las contracciones ya son cada 2 minutos y el dolor me hace gemir. Me ofrecen varias veces la epidural y yo decido aguantar. Por fin toca ver cómo va la cosa….el mundo se me viene encima cuando me dicen que ni siquiera he borrado el cuello del útero, vamos que ni siquiera se considera que esté de parto!!! I can´t believe it!!! Comentan que es probable que la adrenalina generada por el dolor de las contracciones me esté impidiendo dilatar… Bueno pues ya no voy a hacerme la fuerte más, no tengo nada que demostrar, he aguantado 7 horas de dolor pero esto va para más largo de lo previsto, la oxitocina me está generando unas contracciones de caballo y mi cuerpo ya está agotado. Además la sombra de la cesárea comienza a sobrevolar la habitación (nos lo dicen claramente vaya) pues por protocolo la realizan 12 horas después de comenzar la inducción si la cosa no avanza, y puestos a vivir una cesárea prefiero la anestesia epidural y que no me separen de mi niña nada más nacer. Me ponen la epidural, la peor parte del parto sin duda ya que tienes que quedarte hiperquieta en una postura mierdosa mientras te llegan contracciones de la muerte. En fin todo pasa, me dan el pinchazo y la droga comienza a hacer su efecto…paz.

 

CONTINUARÁ…

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6 thoughts on “CAPÍTULO 12. EL PARTO LA BURRA PARTE ONE

  1. Gololoytoin 27 enero, 2015 / 12:22 pm

    Jajajaja, me encabta cómo lo cuentas y sí, la posturita de la epi es de traca… Deseando seguir leyéndote ;). Un beso

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  2. any 27 enero, 2015 / 12:31 pm

    Q experiencia mas bonita aunque intensa y dolorosa.

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